Lectura de micromarcadores durante la sesión
El sistema observa ritmo de tecleo, presión sobre la pantalla, microtemblores y tiempos de latencia al confirmar cada orden. No se apoya solo en la huella o el rostro al iniciar sesión: la comprobación sigue activa mientras el trader opera. Cuando una señal se desvía del patrón habitual, la orden se retiene antes de salir al mercado.
Bloqueo de sesión secuestrada
Si alguien toma el control remoto de una terminal ya autenticada, los marcadores fisiológicos dejan de coincidir con el titular. La sesión se marca como comprometida y se corta el envío de órdenes, sin esperar a que el atacante cierre la posición. El registro queda firmado con la evidencia de la discrepancia.
Calibración por trader y por dispositivo
Cada perfil se ajusta en un periodo de rodaje con operativa real, no con pruebas de laboratorio. Se contemplan variaciones por cansancio, lesiones en manos o cambios de teclado y pantalla. El umbral se revisa cuando el trader cambia de puesto o de horario, para no bloquear operaciones legítimas.
Registro auditable de cada decisión
Cuando una operación se rechaza por riesgo biométrico, queda constancia de qué señal se desvió, con qué margen y qué versión del modelo tomó la decisión. Cumplimiento puede reconstruir el caso sin depender de la memoria del operador ni de capturas manuales.
Retención y revocación de plantillas
Las plantillas biométricas se guardan separadas de las credenciales y con plazos de conservación definidos por jurisdicción. Al dar de baja a un trader, el acceso se revoca y la plantilla se elimina según el procedimiento acordado con el área legal.
Verificación selectiva según riesgo
No todas las órdenes pesan igual. En operaciones de bajo importe la comprobación se relaja para no añadir latencia perceptible; en las de alto riesgo se activa el análisis completo. El reparto se negocia con la mesa antes de la puesta en marcha.